
Migrantes pierden a líder tras muerte de ‘Rey del Tomate’
Andrés Bermúdez, quien hizo su fortuna como un auténtico “rey del tomate” e hizo historia al convertirse en el primer migrante residente en Estados Unidos que gana una alcaldía en México, falleció de cáncer a los 58 años de edad.
Bermúdez, un legislador extravagante del grupo político del presidente Felipe Calderón, el Partido Acción Nacional (PAN), murió el jueves, dijo el instituto político en un comunicado. Estaba luchando contra un cáncer de estómago desde marzo.
El empresario convertido en político falleció en un hospital de Houston, Texas, donde era atendido desde diciembre, reportó el diario El Sol de Zacatecas.
Bermúdez cruzó ilegalmente a Estados Unidos por primera vez en 1973, se ocultó en el maletero de un automóvil con su esposa embarazada. Luego prosperó desde trabajador agrícola a contratista de mano de obra en California. Inventó una máquina de siembra de tomate por la que obtuvo el apodo de “Rey del tomate” e hizo con ella una fortuna.
Bermúdez hizo historia en el 2001 cuando fue elegido alcalde de su ciudad natal, Jerez, en el norteño estado de Zacatecas.
Esa victoria le fue arrebatada por el Instituto Federal Electoral debido a que no cumplía el requisito de residencia, pero ganó la alcaldía nuevamente en el 2004 luego de que los legisladores estatales cambiaron las leyes locales para que los residentes de medio tiempo pudieran buscar un cargo público.
Bermúdez siempre vestía de negro, desde su sombrero a sus botas Tony Lama, y era conocido por su hablar bronco y su personalidad extravagante.
En el 2006, Bermúdez, quien intercambiaba su residencia entre su rancho en California y Jerez, ganó un escaño en la cámara baja del Congreso federal mexicano por el PAN.
Sólo cursó hasta segundo año de secundaria, pero alcanzó la presidencia de la Comisión de Población, Fronteras y Asuntos Migratorios por su conocimiento en el tema migratorio.
Rinden homenaje en Congreso
Durante la sesión ordinaria en el Palacio Legislativo de San Lázaro, se recordó al legislador México Americano.
“-Tieeempo!” se escuchó al unísono en el Salón de Plenos, luego de que se guardó un minuto de silencio, ello para recordar su grito de guerra con el cual reclamaba cuando algún orador de oposición rebasaba el tiempo permitido para sus exposiciones en tribuna.

Fuente: http://www.terra.com





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