XXIII Festival Cultural Zacatecas – 2009

Semana Cultural Zacatecas 2009


Festival Cultural Zacatecas 2009 from Portal Zacatecas on Vimeo.

Agenda Cultural Zacatecas – Marzo 2009

agenda cultural zacatecas marzo2009

La Agenda Cultural es una publicación mensual del Gobierno del Estado de Zacatecas, editada por el Instituto Zacatecano de Cultura «Ramón López Velarde». Los cambios de última hora son responsabilidad de las instituciones convocantes. El
material fotográfico de esta publicación es sólo de carácter ilustrativo, no necesariamente corresponde de manera directa al evento citado. E–mail: izc_animacioncultural@yahoo.com.mx

LA MUJER Y EL ARTE

«Es un hecho innegable que a lo largo de la historia han existido grandes artistas femeninas, quienes no han sido reconocidas como tales ni valoradas por la posteridad, incluso, muchas pinturas realizadas por mujeres fueron, inicialmente, atribuidas a varones. Esta situación motivó a que, en 1989, en Nueva York, el grupo de activistas Guerrilla Girls realizara una campaña con carteles donde se leía: «¿Tienen que estar desnudas las mujeres para entrar en el Museo Metropolitano? Menos del cinco por ciento de los artistas de la Sección de Arte Moderno son mujeres, pero el ochenta y cinco por ciento de los desnudos son femeninos».

Es sólo a partir de los años sesenta, con la consolidación del movimiento feminista y la lucha por los derechos de la mujer, que se empiezan a realizar estudios que han sacado de las sombras a mujeres artistas de todos los tiempos, algunas de las cuales habían gozado de gran éxito en su época debido a la extraordinaria calidad de sus trabajos, lo cual es un argumento a favor de la equidad de género, ya que demuestra que no hay diferencias objetivas entre el arte realizado por mujeres o por hombres».

Amalia D. García Medina

gobernadora del estado de zacatecas

la síncopa, el estilo y la improvisación (Susana Alemán)

susana alemanAunque solemos olvidarlo con frecuencia, debido a que en nuestra mente solemos asociarlo más con la ejecución instrumental, el jazz comenzó como un movimiento de baile popular a inicios del siglo xx; tan sólo hay que recordar las alegres imágenes de los bares de Nueva Orleáns, con sus multitudes moviéndose al compás de dicha música en el Mardi Gras. En aquella época, el jazz era lo que estaba de «moda» en la radio. Por ello, los pasos de baile generados al calor de sus notas adoptaron tal nombre, iniciando una fructífera trayectoria que, al igual que la proverbial liebre, salta donde menos se le espera, como nos lo muestra la vigente presencia de Susana Alemán en el entorno dancístico actual. Vengo de una familia de maestros, mi papá, José Luis Alemán Pedroza, ha sido un amante, toda su vida, del arte —sin haberlo estudiado, ya que es matemático—. Desde pequeños oíamos música clásica en la casa, veíamos pinturas, leíamos. En realidad, me sensibilicé a la danza con una tía de Aguascalientes que poseía una tv de bulbos donde era posible ver el canal cultural del Politécnico, el once. Algunos fines de semana íbamos con ella y a mí me encantaba, porque programaban ballet clásico, algo que prefería sobre lasb caricaturas o el quedarme a platicar en la sala.

Tuve la fortuna, que a veces decide por uno, que la maestra Blanca Alatorre —cuando yo tenía seis años ella era la encargada de danza en el izba— pusiera su escuela de ballet enfrente de mi casa. Ahí empecé, durando en dicha institución cerca de once años. En ese tiempo, la maestra Blanca nos compartió la oportunidad de realizar asesorías e intercambios con el maestro George Berhard en Aguascalientes, a donde ella nos llevaba cada semana a tomar clases. En ese momento uno no valora este tipo de esfuerzos, pero ahora, como maestra, veo que ella nos llevaba a todas en su carrito y también nos traía de vuelta, no cualquier persona lo hace y menos en este entorno, donde alguien lo podría ver como la generación de competencia.

Asimismo, cuando existía el Festival de Danza Contemporánea, en San Luis Potosí, allá nos llevaba. Todo ello nos ampliaba la perspectiva, fuera de lo que era nuestra escuela, no sólo como bailarina, sino como apreciador de la danza. Nos daba un parámetro para valorar a nuestro maestroy la situación de uno mismo, de ver a dónde me dirigía. Lo anterior nos dotó de seriedad en la formación, porque veíamos que existía gente que se dedicaba a la danza. Por ejemplo, estudié contabilidad, no me gustó, por ende, no la acabé; ingresé a turismo, tampoco me agradó, con idénticos resultados. Anduve de un bachillerato a otro. Ingresé a laborar a la sec, al Departamento de Servicios Culturales, como auxiliar administrativo, por mi carrera truncada de contabilidad. Sin embargo, continuaba en el medio del arte: me llegaban informes sobre cursos, capacitaciones, convocatorias de horas–clase, escalafón. Accedía a muchos datos sobre la danza, al tiempo que tenía mi clase de baile.

Tan pronto como vemos hacer un compás, el cabello en un chongo y los brazos elegantes, sabemos que estamos viendo ballet clásico. En cambio, la danza jazz ha generado una gran variedad de estilos dancísticos que podemos contemplar en los espectáculos de Broadway, los videos de mtv, los bailarines callejeros y de tap, así como en las tablas rítmicas, muy populares entre nuestros adolescentes. La raíz común de todos estos estilos son los elementos del jazz: la síncopa (prolongación del sonido de una nota sobre otra de igual o mayor intensidad), el estilo individual y la improvisación. A partir de los once años, en la academia de Blanca, empezamos a recibir capacitación en danza contemporánea. En un tiempo ella trajo a un maestro de la Ciudad de México que le apodaban el Gato, quien nos impartía jazz, algo fascinante para mí. Me gustaba el ballet y el contemporáneo, pero el jazz fue el extremo de la pasión.

La clase sabatina de jazz era de gran intensidad y plenitud, una retroalimentación de lo que quería. Fueron pocas clases, pero nunca olvidé esa plenitud que sentía. Tiempo después, la maestra Blanca fue a mi casa para decirme que se estaba creando el Instituto Zacatecano de Cultura y deseaba que le ayudara. Ya la apoyaba con sus grupos de pre–ballet clásico, pero ahora se trataba de un proyecto llamado «Exploración de las Artes», donde los niños pasaban una semana en cada taller. Entonces, bajo la asesoría de la maestra Alatorre, comencé a dar clases.

En esa época, el Tec de Monterrey iba a festejar su cincuenta aniversario en la Sultana del Norte, por lo que necesitaban veinte bailarines de cada campus del país. Entonces, el encargado de asuntos estudiantiles me habló para invitarme a trabajar, le dije que sabía ballet contemporáneo pero no jazz. Él, una persona muy estricta, me telefoneó al día siguiente para agradecer mi honestidad, porque comentó que lo pude haber apantallado, ya que de ballet no sabía nada. Me solicitó mis papeles para hacerme una propuesta, logrando que me dieran una capacitación en el campus Monterrey sobre docencia de jazz. Yo iba con mucho miedo, pero, llegando allá, las maestras me preguntaron si sabía ballet. Les dije que sí, a lo que repusieron que al saber ballet ya sabía jazz, sin estar al tanto de ello, porque tenía la base del clásico, por ello me fue fácil encontrarle el modo. Ahí duré un semestre, con la asesoría del Tec de Monterrey, enseñándome lo que querían de sus estudiantes, así como las asesorías de las maestras, gente de danza, al igual que yo, a quienes las circunstancias nos tenían en dicho lugar.

Cuando regresé a Zacatecas, Luis Félix, entonces a cargo del Instituto Zacatecano de Cultura, me preguntó si acaso tenía un pequeño taller de jazz en el Tecnológico, porque había llegado una invitación para bailarines de jazz avanzados en Guadalajara, por lo que me comisionaron para asistir allá. De vuelta aquí, los muchachos del Tec juntaron firmas para que el taller fuera permanente, por lo que me quedé en dicho plantel. En el Instituto Zacatecano de Cultura, el maestro Félix me propuso abrir un taller de forma académica para ver los resultados. Empecé con doce niñas, quienes, a su vez, invitaron a más, por lo que terminé ese año con dos grupos de doce alumnas. Llegué a tener cuarenta, aunque ahí continuaron ocho de las primeras niñas, por lo que pasaron a segundo grado, luego a tercero, siguiendo el incremento de la población zacatecana. Cuando me percaté de ello, ya estaba comprometida con mis alumnas.

Durante la administración de José Esteban Martínez, cuando ya contaba con algunos años en el instituto, comenzaron a realizarse los circuitos estatales. Él me planteó que haciera una selección entre mis alumnas para formar un grupo que pudiera presentarse en alguna plaza o semana cultural. Entonces, Manuel Meza, que estaba en difusión, programó una gira estatal por lugares bonitos, como Jerez, y otros muy amolados, como Melchor Ocampo. Hasta allá fuimos, porque sólo queríamos bailar. El Instituto Zacatecano de Cultura cuidaba a las niñas, proporcionándoles vehículo con chofer, a la vez que los municipios las llevaban a cenar. El grupo comenzó a consolidarse, por lo que necesitaba un nombre. En eso llegó a mis manos una revista Tierra Adentro, que me regaló la antropóloga Ana Belinda, donde venía un cuento sobre cómo el universo era armonía, en la cual los planetas no chocaban a pesar de sus velocidades y tamaño, porque llevaban un paso libre aunque organizado. Por eso le pusimos al grupo «Pasos Libres», porque la gente no sabía lo que era el jazz: quienes esperaban ballet, criticaban; los que aguardaban folclor, lo mismo. El término «Pasos Libres» nos permitía defendernos un poco de la apertura.

El hip–hop, break dance, disco, twist y swing crearon furor como estilos de baile populares en su tiempo. Podemos decir que los pasos originales del jazz fueron exactamente esos, ya que el baile popular brinda gran importancia al estilo individual y la expresión musical. Por otra parte, la mayoría de los estilos citados no usan la síncopa, porque, con el surgimiento del rock, la síncopa desapareció de la música popular. Mas, lo que se aprecia en la danza popular puede considerarse una síncopa «visual»: los cambios dinámicos frecuentes y los movimientos inesperados hacen emocionante al baile.

Tengo cuarenta años diciendo: «como no salí a estudiar la licenciatura de danza a otro estado, ahora tengo que hacerlo», porque necesito estar actualizada, más en el jazz. Yo estudié lo que se me presentó en mi trabajo, después comencé a buscar cursos, porque las niñas crecen y uno no puede ser el maestro que dice: «ya estuvo, saben todo lo que sé». Mientras alumno y maestro crezcan juntos, está bien. Cuando ellas tengan sus alas y se vayan, mejor, porque mi obra crece con ellas. Cuando llegó David Eduardo Rivera, tuve la oportunidad de que me enviara al Teatro «Ramón López Velarde», con un espacio más grande, donde instalamos la duela, los espejos, algo adecuado, ya que tenía cuarenta alumnas. Fuimos a darle vida a un espacio desperdiciado, con la idea de que no me iban a seguir para allá.

Actualmente tengo cien niñas, así como trece varones en el Instituto Zacatecano de Cultura e igual número en el Tec de Monterrey, donde están ochenta alumnas. En todo ello recibo el apoyo de Carla Vanessa Díaz, en los grupos de iniciación, una de mis primeras alumnas. Ahora vamos superándonos juntas, también con la participación de mi hija Laurasusana. La gran demanda que existe es lo que me ha permitido seguir vigente, porque sigo creciendo; la misma corriente de los jóvenes me ha impedido una búsqueda interior para ver qué me falta, a dónde tengo que regresar. Además, está el reto de los varones, porque en una clase con ellos me canso, algo que no me pasaba, debido a la resistencia y movimientos físicos propios del varón. Creo que la danza continúa siendo un espacio donde las mujeres seguimos siendo fuertes ante la invasión varonil. Y ya que están llegando a la danza, debemos cuidarlos, porque son pocos y los coreógrafos los necesitamos. En el último evento en el teatro, en diciembre, contaba con ocho niños, por lo que monté una coreografía para ellos solos, en distintos niveles,porque unos eran nuevos y otros avanzados. Ahora, como cada vez se acercan más varones, enfrento el reto de formarlos en su propio grupo, con métodos que tal vez estudié; sin embargo, como nunca los practiqué, no los domino igual.

Los compañeros me preguntan cuál es la fórmula para que me sigan los jóvenes zacatecanos, para que siempre esté de «moda». De hecho, existen dos cosas: nunca olvido que el alumno es el artista, no yo; la sensibilidad existe en él porque he estado en esa situación, él a mí no me comprende, pero yo a él sí. Trato de darle gusto no sólo a la sensibilidad, sino al material físico, con capacidades y emociones. Una forma de crear es negociar: primero, que traigan su música, estoy abierta a las propuestas, por tanto, parte del programa será lo que ellos quieren bailar. Aquí empieza un estira y afloja, inconsciente, de «sí, pero se baila de este modo», no como lo vieron en la tv. Están convencidos que así debe ser, ya que existe una gran generosidad de parte de los alumnos para prestarse. Ellos creen que hago lo que desean, aunque no es así.

Otra cosa de los principiantes es que dicen «vengo a ver si me gusta», mas yo les repongo «no, porque te gusta vienes, si no te agradara bailar no habrías venido. Y ahora te va a gustar, vas a pagar el precio de la danza». Así empieza un proceso de tiempo, como todo en la danza, para dominio, retroalimentación, reconocimiento, satisfacción, donde sembrando, de la mano uno con el otro, los voy convenciendo de que no todo es como en la tv, si quieren levantar la pierna, deben hacerlo de cierto modo. Estoy agradecida con la disposición de los jóvenes, además, a los principiantes, les pongo rutinas acordes a su nivel para que puedan lucir. En grupos donde la gente está más allá de si les gusta o no, que asisten porque esto es parte de ellos, me gusta acercarme, saber qué les motiva, como si fuéramos amigos. A veces les digo a las avanzadas: «el miércoles no venimos, para que descansen», porque bailaron el sábado o por los exámenes. Pero en lugar de descansar cada una por su lado, se van juntas al cine. Empiezan a ser tan afines que hacen familia, por ejemplo, no querían que separara el grupo en dos, así deseaban seguir, aunque estuvieran amontonadas. Reaccionan de ese modo porque se han encontrado unos con otros.

Después del nacimiento de las técnicas formales de la danza jazz en el teatro musical, dicho estilo halló su lugar entre las compañías de concierto. Así se mezcló con las técnicas moderna y clásica, por lo que a veces se le denomina jazz moderno, aunque algunas compañías han comenzado a llevar una clase más tradicional de jazz al escenario. Para crear una coreografía formal con mis alumnos avanzados, inicio por tomarlos en cuenta, saber qué esperan, qué les gustaría, entonces decido y empiezan por ayudarme a buscar la música. Luego comienzo a justificar un mensaje a transmitir, si el público lo entiende o no, ésa es su labor, la mía es comunicar algo. Nunca dejo de lado los aspectos técnicos de introducción, tema, la forma de coreografiar; finalmente, poseo un método de creación, pero, básicamente, voy a lo que los jóvenes quieran. Me baso en lo que me han platicado para hacer una propuesta, si ellos no quieren bailarlo, lo hacen patente, a veces lo negociamos, otras lo quitamos, siempre considerando al espectador, porque la obra siempre termina con un aplauso. Por ello, tengo en mente al receptor de mi mensaje todo el tiempo.

En diciembre pasado tuvimos un evento con todos los talleres, en cuanto a una obra como tal. Montamos El Parque, con el selectivo de «Pasos Libres», donde se habla de dicho espacio: a las siete de la mañana había una coreografía de barrenderos; a la una, los niños saliendo de la escuela; a las cuatro, las clases de baile de salón; a las seis, los novios y, a las nueve, los cholos. A espaldas estaban dos niñas voluntarias que eran las chismosas del parque, las fodongas, un toque divertido, ya que mucho del jazz es cotidiano, algo muy digerible, tanto para quien lo ve como quien lo baila, tal es el éxito del jazz, que ha sido muy equilibrado, muy urbano.

Tenemos otra obra, Del cielo que perdí, del infierno que merecí, una coreografía montada con música de Mónica Naranjo, donde se plantea un paseo por cielo, purgatorio e infierno, con un toque de sketch, chusco, ya que quienes asisten son un público joven, familiar, fiestero. Se trata de siete personajes malignos que, al parecer, están en el infierno,depende de cómo lo vea uno, al frente de la coreografía pasa un lienzo rojo con una bailarina vestida de blanco, encadenada. Llega un momento en que se baja del lienzo, se integra al grupo, es hostigada. Luego, quienes mueven la tela, la jalan de vuelta y, al final, ella sale de rojo. La idea es mostrar a alguien que llega al infierno y acaba pervertido. Lo que cierra un programa debe ser tu fuerte, por ende, todo estuvo muy cuidado, bien armado y ejecutado. En Morelia, desde hace once años, se realiza un congreso nacional de danza jazz, a donde llevo a los alumnos que deseen acompañarme, para que vean, bailen, adquieran apertura.

Hay un evento dentro de dicho congreso que se llama «La Ruta», en el cual dos maestros viajan por los estados, escogiendo diez coreografías que compiten en Morelia. Nuestro montaje Del cielo que perdí, del infierno que merecí ganó, por lo que estamos a punto de representar a nuestra sede en abril. Todos los jóvenes andan vueltos locos.

MARZO2009 LARGOMETRAJEDELMES

Ari Folman – vals con bashir israel, alemania, francia, eua, 2008, 87 min.

Ahora que Daniel Giménez Cacho ha brindado un im pulso publicitario, involuntariamente, a la cinta israelí Vals con Bashir —a la cual acusa de haber dejado fuera de la competencia, por el Óscar a mejor película extranjera, al filme Arráncame la vida, donde él participó—, nos encon tramos ante el escenario propicio para comentar una pe lícula sorprendente e inquietante, una clara obra maestra que, de nueva cuenta, vuelve a demostrar que existen cues tiones que sólo los dibujos animados son capaces de lograr, como es el caso de esta pieza artística que llega a estar a la altura de Apocalipsis ahora.

Vals con Bashir, en vista del reciente ataque de las fuerzas armadas israelíes a Gaza, con su sangriento re sultado de bajas civiles, se convierte en un filme valiente, porque se atreve a bucear en la psique de un pueblo que, pese a los heroicos esfuerzos de algunos de sus habitantes, ha permitido que se cometa el genocidio palestino en su nombre, porque la reciente masacre en Gaza no es sino la última de una serie de atrocidades que se han realizado durante las seis décadas de existencia del Estado de Israel.

La cinta que nos ocupa se refiere a las masacres acon tecidas en los campos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila, durante la primera invasión israelí del Líbano en 1982 —la segunda ocurrió en 2006—. De manera magistral, Ari Folman, director del filme, plantea su anécdota siguiendo los pasos de un militar hebreo que participó en el terrible evento, sólo que no recuerda lo ocurrido. De hecho, es el sueño de un amigo, quien también estuvo en los combates del Líbano, el que detona una serie de destellos en la memoria del protagonista, los cuales confluyen en una imagen de gran fuerza que los espectadores difícilmente podremos olvidar: el personaje principal despierta flotando, desnudo, en el mar.

Frente a él contempla una playa bañada con la fosforescente luz de las bengalas. El soldado y quienes le rodean salen del agua, comienzan a ponerse sus uniformes, así como a preparar sus armas, tras lo cual avanzan lentamente, sin saber a dónde se dirigen. Al igual que suele ocurrir con las pesadillas recurrentes, esta secuencia se repetirá una y otra vez, hasta que el protagonista, junto con nosotros, descubra su significado. De esta forma, Ari Folman plantea que el suceso que anestesió a la sociedad israelí, frente a los crímenes contra la humanidad que se cometen en su nombre, fue la primera guerra del Líbano.

En un momento en que el protagonista regresa a su ciudad, durante un breve periodo de licencia, se sorprende que, al contrario de los conflictos de décadas pasadas, en 1982 a ningún israelí parecía importarle lo que sus tropas estaban realizando en su vecino del norte. Al soldado le asombra que la gente aparente vivir como si nada ocurriera, a pesar que el ejército sionista estaba comenzando a practicar lo que presenciamos en tv este diciembre pasado: para eliminar a un quinteto de «terroristas» no importa acabar con la vida de decenas de civiles.

En este sentido, la amnesia del protagonista no es sino un reflejo de la pérdida de memoria de todo un país, la misma que le permite a sus dirigentes cometer las mismas barbaries una y otra vez, esgrimiendo el argumento de la Shoá —lo  que conocemos en occidente como Holocausto—, sin darse cuenta de que se han convertido en aquello que decían combatir. Como bien apunta Yakov Rabkin: «la centralidad del mito de la Shoá permite comprender por qué Israel está listo acomportarse de una manera que para muchos de sus amigos, incluso algunos de sus ciudadanos, es irracional».

MARZO2009 LIBRO DEL MES

Howard Phillips Lovecraft – las montañas de la locura fontamara, méxico, 2001, 122 pp.

De un lustro a la fecha han aparecido gran número de novelas que ubican sus tramas en los helados confines del Continente Blanco, muchas veces señalándolo como sede de la legendaria Atlántida, tal vez por mera asociación de ideas con el nombre del Polo Sur en nuestro idioma: An tártida. Mas, como solía recomendar Ítalo Calvino en estos tiempos de confusión, ante la avalancha de publicaciones que claman derecho de progenitura sobre el tópico que nos ocupa, sólo nos queda el camino de recurrir a los clásicos, ergo, Edgar Allan Poe y Howard Phillips Lovecraft.

En Las aventuras de Arthur Gordon Pym (1838), su única novela, Poe hace desembocar a sus personajes en una Antártida casi inexplorada a la sazón, donde los pro tagonistas, luego de escapar de los traicioneros moradores del desierto helado, ven surgir ante sí una enorme sombra humanoide, cuya siniestra presencia hace que uno de los naturales que llevan cautivo exclame «¡Tekeli li, Tekeli li!», enigmática expresión con la que concluye la obra en uno de los finales mejor logrados de la literatura universal. No en balde H. G. Wells apuntó: «Pym narra todo aquello que una inteligencia de primer orden era capaz de imaginar sobre el Polo Sur hace un siglo».

Resulta significativo señalar que tanto Julio Verne, con La esfinge de los hielos (1897), como Lovecraft, en Las montañas de la locura (1931), quisieron continuar el relato de Poe allí donde éste lo había cortado abruptamente, a las puertas del misterio antártico. En el caso del segundo autor, se logró integrar, perfectamente, los escenarios heredados con una profundización mayor en los Mitos de Cthulhu. Efectivamente, en la citada obra aparecen partes esenciales de

lo acontecido en nuestro planeta mucho antes de la aparición del ser humano, al tiempo que se cuentan detalles que resultan de gran interés para todos aquéllos que permanecen pendientes de la estructura del cosmos lovecraftiano, como el origen de los Soggoth.

En esta ocasión, la pesadilla comienza cuando un grupo de investigadores en diferentes áreas científicas, pertenecientes a la Universidad de Miskatonic, parte en expedición hacia la Antártida, con el objetivo de obtener muestras de rocas y tierra procedentes de determinadas capas geológicas, mientras experimentan con varios inventos producidos en su departamento de ingeniería. Empero, lo que iba a ser una misión no exenta de riesgos, mas con pretensiones modestas, toma un giro inesperado cuando el descubrimiento de extraños indicios en varios fósiles conduce a los exploradores hacia el interior del continente, donde los hallazgos paleontológicos y arqueológicos que realizan destrozan sus conceptos previos acerca de la historia de la Tierra y la civilización humana.

Las obras de Lovecraft continúan generando inquietud entre los lectores porque nos hacen «ver», plenamente, el horror mediante sugerencias y asociaciones de ideas semi–ocultas tras bambalinas. Por ello, nuestra mente comienza a fabricar esas imágenes de pesadilla, concretándolas de alguna forma. De hecho, la inmensa y prolija descripción de arquitecturas, semblantes y geografías que pueblan Las montañas de la locura sólo sirve como catalizador y contraste ante lo que verdaderamente importa, esto es, la esencia de casi todo el corpus lovecraftiano: la intuición de la existencia de algo superior y desconocido, el conocimiento repentino de la pequeñez del ser humano —y sus hombres de ciencia, supuestos representantes cualificados de la humanidad— ante realidades que nunca llegaremos a comprender, como ya había apuntado otro de los insignes predecesores de los Mitos de Cthulhu, Charles Fort.

MARZO2009 DISCO DEL MES

Allá – es tiempo

crammed disc us, eua, 2008, 43 min.

En estos tiempos, en que la crisis del capitalismo salvaje provoca el resurgimiento de un aislacionismo propio de los primeros siglos del medioevo, los mexicanos solemos olvidar que, allende el Bravo, existen seres humanos cuyas raíces  los ligan con nosotros, personas para quienes el «acá» es Chicago y no Coyoacán, como es el caso del trío Allá, con base en la Ciudad de los Vientos, quienes inten tan revolucionar la música pop psicodélica a través de su manifiesto sonoro y álbum debut Es tiempo.

Allá representa la visión de los hermanos Ledezma, Jorge y Ángel, así como de la vocalista Lupe Martínez. Este núcleo musical comenzó a tocar, de forma conjunta, en un ensamble instrumental basado en sintetizadores de nombre Defender. A partir de esta experiencia comenzó a surgir una especie de lenguaje no verbal entre los integrantes, lo que les llevó a compartir una misma búsqueda artística. De este modo, creció el interés del trío por lograr un sonido propio que, a un mismo tiempo, tomara inspiración y rindiera ho menaje a la herencia mexicana de sus componentes.

El sonido de esta agrupación engloba, de manera ma gistral, influencias provenientes de la Tropicalia brasileña, de los cantantes afroamericanos de la legendaria disquera Motown, los experimentos del rock alemán —tan popular en nuestro país— denominado Krautrock, las suaves armonías románticas de los tradicionales tríos mexicanos, además de las producciones sinfónicas del pop de los sesentas producidas por la mancuerna Wilson/Spector. Como suele ser el sello distintivo de los buenos músicos, la propuesta de Allá suena como todo lo anterior y, a la vez, como a ninguno de los antes mencionados.

Completamente financiado por ellos mismos, el álbum Es tiempo fue escrito y producido a lo largo de un periodo de cuatro años, empleando una gran cantidad de ejecutantes e invitados, originarios de diferentes partes del globo. Este esfuerzo multinacional se logró gracias a los extensos viajes de búsqueda, en pos de talentos musicales, realizados por el productor Jorge Ledezma, mientras efectuaba la labor de escribir y diseñar los temas incluidos en este disco debut. Por otra parte, el ingeniero de sonido Colin Studybaker empleó el estudio como un instrumento musical más, obteniendo, por medio de este método no convencional, el peculiar sonido presente en esta producción.

Asimismo, las grabaciones se efectuaron en varios recintos alrededor del mundo, desde los Clava Studios en Chicago hasta los famosos Tambourine Studios de Suecia, don-de Jorge pasó bastante tiempo, ya que ahí se realizaron los arreglos de cuerdas y vientos, con la asistencia del arreglista Patrick Bartosch, célebre por sus colaboraciones con los irlandeses de The Cardigans. Uno de los componentes clave, para consolidar la visión de Allá, fue enlistar las habilidades y contribuciones de muchos amigos músicos de la banda. Es tiempo cuenta con la participación de diecisésis artistas.

En cuanto a las letras, el hecho de que las canciones del disco sean en español posee un significado personal para este trío de músicos, debido a que representa una especie de recuento de sus experiencias como México– americanos, esto es, chicanos, lo cual engloba una serie de factores a los que no somos ajenos en nuestro estado: las vicisitudes de la migración, las presiones sociales de las grandes urbes estadounidenses y un tema común a todos los seres humanos: el amor con un despertar espiritual y cultural. De esta manera, buscando dialogar con su herencia y pasiones, los integrantes de Allá, con diáfana intensidad, encontraron una interesante propuesta sonora, nacida del esfuerzo y la necesidad de expresarse.

MARZO2009 MONUMENTOS

Alcaicería de Gómez

bernardo del hoyo calzada

junta de protección y conservación de monumentos

Se denominaba alcaicería al lugar de las ciudades de Al–Ándalus, donde se autorizaba a comerciar, al por mayor, con seda bruta. Después, tal actividad se extendió a la ven ta de objetos de seda elaborados, para llegar a ser conocido como el mercado de todos los productos textiles, aunque la seda siguió siendo objeto fundamental de comercio. La etimología del término no es clara, si bien, se atribuye al hecho de que el emperador Justiniano concedió el derecho al comercio de la seda a los pueblos árabes. Conociéndose al soberano entre los árabes como qaysar (Caesar, César), el vocablo evolucionó hasta Al–qaysar y de ahí a alcaicería o alcacería.

Las alcaicerías de mayor renombre —aunque no las únicas— de Al–Ándalus fueron las de Granada y Sevilla, por este orden. En la actualidad, en Granada se mantiene dicha denominación al lugar donde se encontraba su an tiguo emplazamiento, que fue destruido en un incendio ocurrido en 1843, al cual se le conoce como La Alcaicería. Sigue siendo una zona comercial próxima a la catedral, conservando rasgos de los zocos árabes y algunos recuer dos de la bulliciosa actividad del mercado de la seda nazarí.

En Zacatecas, se le llamó alcaicería, según las seño ritas Ruiseco Sánchez —de grata memoria—, a un callejón con un arco a la entrada, que no era ni mercado ni en él se comerciaba la seda. Así tenemos, como ejemplos, la alcaicería del Moral, donde hoy es la plazuela del Moral; la del Padre Prieto, por la calle del Mono Prieto; la de Vadillo, donde fue la casa de Moneda y hoy es la Ciudadela del Arte; la de San Agustín, donde hoy está el edificio del Congreso del Estado; una alcaicería más, pegada al Convento de San Agustín, donde hoy están las oficinas de Hacienda; otra en la calle de Tacuba, la de Marcos Alvarado, y la alcaicería de Gómez, que aún conserva su nombre, por citar algunas. Todas ellas tenían un arco a la entrada, como lo posee la de Gómez, además, existe una alcaicería atrás de la Catedral, con un pequeño arco a su entrada.

En Ciudad en Estampas, del profesor Eugenio del Hoyo Cabrera, se nos dice, en su artículo «Calles y Callejas, Plazuelas y Callejones»: «La alcaicería de Gómez, por su antiguo dueño, don Francisco Gómez, alias la Güera Merced, excelente jefe político de Zacatecas que se pronunció contra la disparatada Ley Lerdo en 1841». Otra información nos dice que «el 15 de enero de 1841, fue comprada esta alcaicería que constaba de dos pequeñas casas y once cuartos, por don Francisco Gómez, conocido en el pueblo con el apodo de la Güera Merced. Se le impuso por condición por el Gobierno del Estado, que había de reedificar y ampliar con unos solares anexos, las habitaciones de la citada alcaicería, dejando comunicación con la calle pública. Para el 6 de enero de ese año, estuvo terminada, quedando obstruido el callejón de las Flores y llamándose desde esa fecha alcaicería de Gómez».

En el Archivo Histórico del Estado de Zacatecas encontramos en la caja 2, notario José Loreto Guerrero, año de 1850, foja 72, lo siguiente:

Doña Novara García– vende a Da. Manuela Arellano, «una casa ubicada en esta ciudad en el callejón de Juárez compuesta de sala, corral, y cocina en terreno de 6 varas de frente que ve al sur, corriendo de oriente a poniente, haciendo esquina al primer viento, y 13 varas de fondo de sur a norte, lindando por este rumbo con una alcaicería de Don Francisco Gómez antes de Enciso, por el sur calle divisoria y por el poniente con finca de Ma. de la Luz Lizea».

MARZO2009 EFEMÉRIDESDELMES

Rumbo a los centenarios – manuel gonzález ramírez cronista de zacatecas

día 1. Natalicio del revolucionario Rosendo Rayas. Nació en Saín Alto el primero de marzo de 1881 y murió, en el mismo municipio, el 9 de septiembre de 1956. Fue uno de los militares zacatecanos que tomó parte en gran número de combates

durante la Revolución. Sus restos se encuentran en el Mausoleo de los Hombres Ilustres del Cerro de la Bufa.

día 2. Aniversario luctuoso de Josefa Ortiz de Domínguez. Murió en la Ciudad de México en 1829. Fue una de las heroínas de la Independencia.

día 3. En 1946 se inauguró la Escuela de Música «Manuel M. Ponce», en la ciudad de Aguascalientes, como un homenaje al compositor zacatecano.

día 4. En 1868, el Congreso del estado de Michoacán le dio el nombre de Villa de Ario de Rosales al poblado de Ario en honor al insurgente zacatecano Víctor Rosa les, quien murió en combate en el rancho de la Cam pana, perteneciente al

municipio de Ario.

día 5. En 1613, el cabildo de Zacatecas instruyó para que se le pagara a Francisco Jiménez Márquez por el trabajo de empedrado del puente de la calle de Tacuba y por renovar las almenas que había en esta vialidad.

día 6. Natalicio del historiador y cronista Salvador Vidal García. Nació en Tepetongo en 1882 y murió en 1972 en la ciudad de Zacatecas. Notable docente, investigador y cronista del estado. Su principal obra es la Continuación del

Bosquejo Histórico de Zacatecas.

día 7. En 1913, el huertismo privó de la vida al revolucionario maderista Abraham González en Mapula, Chihuahua, quien, junto con el zacatecano Luis Moya, formó el Comité Estatal Antirreeleccionista.

día 8. Natalicio de Margarita Maza de Juárez. Nació en la ciudad de Oaxaca en 1826. Contrajo matrimonio con el Benemérito de las Américas, Benito Juárez.

día 9. En 1884 llegó a Zacatecas el primer tren procedente de la Ciudad de México, lo que se convirtió en un festejo popular que se prolongó por tres días. Años después el tren sería un medio de transporte fundamental para la causa

revolucionaria.

día 10. En 1884 se llevó a cabo la Primera Exposición Minera del Estado de Zacatecas, cuya organización se encomendó a los ingenieros Francisco de Paula Zárate y José Árbol y Bonilla, quienes decidieron instalarla en el Instituto de

Ciencias.

día 11. En 1911, el revolucionario J. Trinidad Cervantes Romo se levantó en armas en su pueblo natal, Téul de González Ortega, junto con Manuel Caloca, incorporándose a las fuerzas de Luis Moya.

día 12. En 1881, el gobierno de Zacatecas invitó a los funcionarios públicos y a los alumnos de las escuelas para que asistieran ese día a recibir los restos del general Jesús González Ortega en la alameda de la capital del estado.

día 13. En 1860 tuvo lugar una acción militar en Azogueros (San Luis Potosí) entre la División de Zacatecas y las fuerzas reaccionarias, en la cual resultó muerto el coronel zacatecano José María Sánchez Román y derrotados los liberales

que comandaba el general Jesús González Ortega.

día 14. En 1870, el general Trinidad García de la Cadena tomó la ciudad de Zacatecas. Un par de días antes había combatido en Villanueva contra las fuerzas del coronel Homobono Guzmán.

día 15. Aniversario luctuoso del general Joaquín Amaro Domínguez. Nació en Sombrerete en 1889 y murió en la Ciudad de México en 1952. Participó en las fuerzas revolucionarias de Domingo Arrieta y de Álvaro Obregón. Se le considera

reformador de las fuerzas armadas por impulsar la creación de escuelas milita res cuando ocupó el cargo de Secretario de Guerra y Marina. Uno de los municipios del estado de Zacate cas lleva su nombre.

día 16. Natalicio del historiador Elías Amador. Nació en Villa de Cos en 1848 y murió en la Ciudad de Méxi co en 1917. Fue encargado del Archivo General del estado de Zacatecas. En la capital del país fue jefe de publicaciones y más

tarde director del Museo Nacio nal de Arqueología e Historia. Es el autor del Bosque jo Histórico de Zacatecas.

día 17. En 1811, el teniente coronel J. Manuel Ochoa aban donó Zacatecas para unirse a Félix María Calleja en la persecución de Miguel Hidalgo, quedando como sustituto el comandante Juan Manuel Zambrano.

día 18. En 1827 se decretó la creación de la Dirección del Diezmo en Zacatecas, que debía encargarse de la reglamentación y destino de esta aportación que los fieles hacían para el sostenimiento de la Iglesia.

día 19. Natalicio del militar José María Vázquez Maciel. Nació en Fresnillo en 1825. Con el grado de coronel combatió al lado de González Ortega en San Miguel de Calpulalpan en 1860. Ocupó diversos cargos en su estado natal. Murió en la

ciudad de Zacatecas en 1909. Sus restos se encuentran en el Mausoleo de los Hombres Ilustres del Cerro de la Bufa.

día 20. En 1909 se llevó a cabo un concierto en el Teatro «Fernando Calderón», donde participaron el Cuarte to Saloma y el Cuarteto «Manuel M. Ponce». Inter pretaron música de Mozart, Liszt, Chopin, Popper, Dvorak, Rafael Galindo, Pedro

Valdés Fraga y del propio maestro Ponce.

día 21. Natalicio del constituyente José Miguel Gordoa y Ba rrios. Nació en Pinos en 1777 y murió en Guadalajara en 1832. Adquirió una sólida formación académica. Representó al cabildo de Guadalajara ante las Cortes de Cádiz como

diputado por Jalisco y Zacatecas. Más tarde sería diputado por Zacatecas en el Congreso Constituyente de México en 1824. Fue obispo de Guadalajara.

día 22. Día mundial del agua (instituido por la onu en 1993). Esta celebración se lleva a cabo con la finalidad de que el mundo tome conciencia sobre la importancia capital e impostergable de cuidar este vital líquido.

día 23. Aniversario luctuoso del compositor zacatecano Miguel Lara Vasallo. Nació en el estado de Zacatecas el 8 de mayo de 1878 y falleció el 23 de marzo de 1964 en Tonalá, Chiapas. Fue director de la Banda de Música del Estado de

Chiapas. En 1913 participó y ganó el concurso de composición de la música del Himno a Chiapas, que fue interpretado por primera vez el 8 de diciembre de 1913 por la Banda de Música del Estado que él dirigía.

día 24. En 1910, Francisco de Paula Zárate, gobernador de Zacatecas, le envió una carta a R. Corral donde menciona que no le permitió hacer un mitin a Madero en la ciudad de Zacatecas, aduciendo que una reunión pública con fines

políticos no serviría más que para perturbar el orden público. Tal era la actitud de los gobernadores partidarios de Díaz frente a la actividad política. Y en efecto, Madero fue recibido por una multitud de zacatecanos pero no pudo

realizar su mi-tin como candidato presidencial. Sólo saludó a la gente y salió de Zacatecas con rumbo a Aguascalientes.

día 25. Natalicio del artista Pedro Coronel Arroyo. Nació en Zacatecas en 1921 y murió en la Ciudad de México en 1985. Ilustre pintor, escultor y grabador de prestigio internacional. Recibió diversos premios de arte. Sus restos fueron

depositados en la terraza del museo que en su honor fue creado con sus propias colecciones de arte universal.

día 26. Aniversario luctuoso del artista Francisco Goitia. Nació en 1882 en Fresnillo y murió en Xochimilco en 1960, donde actualmente descansan sus restos. Participó como efectivo y como cronista gráfico en el bando revolucionario. Más

tarde se convirtió en uno de los pintores más emblemáticos de Zacatecas y de México. Un museo de Zacatecas lleva su nombre.

Natalicio del pintor y académico Francisco de Santiago Silva. Nació en Jerez en 1926 y falleció en la Ciudad de México en 2008. Obtuvo los grados de licenciatura y maestría en artes visuales en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de

la unam. Realizó sus estudios de doctorado en la Universidad Politécnica de Valencia, España. Destacó como docente y como artista plástico, por lo que recibió reconocimientos nacionales e internacionales. Sus restos descansan en su natal

Jerez.

día 27. En 1811, Ignacio López Rayón, en quien recayó el mando insurgente tras la aprehensión de los caudillos, salió de Saltillo a Zacatecas para reactivar el movi miento. Emprendió la marcha después de reorganizar sus tropas y del

juicio y ejecución de Rafael Iriarte, acusado de traicionar el movimiento independentista.

Día de los cronistas municipales. El sábado 27 de marzo de 2004 fue protocolizada ante notario públi co la Asociación de Cronistas del Estado de Zaca tecas «Roberto Ramos Dávila». Al año siguiente sus miembros instituyeron la

celebración.

día 28. En 1909, el poeta zacatecano Ramón López Velarde participó en el mitin que se celebró en San Luis Poto sí, donde presentó a Madero ante el público.

día 29. En 1933, el Congreso de la Unión aprobó una en mienda a la Constitución para prohibir la reelección del presidente de la república y gobernadores de los estados. día 30. En 1901 se desposaron en la ciudad de Zacatecas el tenor

José Vigil y Robles y Esperanza Zamacona, ambos miembros de la Compañía de Zarzuela de Alejandro Rodríguez.

Aniversario luctuoso del impresor Nazario Espinoza. Nació en la ciudad de Guanajuato y murió en Zaca tecas en 1919. En 1862 vino a Zacatecas para atender el pequeño taller de litografía de Juan Cantabrana y aquí fijó su residencia.

Instaló más tarde sus propios talleres. En esos talleres se imprimieron, gracias al empeño del señor Espinosa, un caudal de publica ciones que ahora son orgullo de las artes gráficas de México y un merecido honor para Zacatecas.

día 31. En 1918, la Banda de Música del Estado Mayor pre sentó un magnífico concierto en la Alameda central de México, donde interpretaron a los mejores com positores mexicanos: Melquíades Campos, Miguel Meneses, Felipe Villanueva,

Gustavo E. Campa, Ricardo Castro, Arnulfo Viramontes y del maestro Manuel M. Ponce, orgullo del pueblo zacatecano.

Museo de Guadalupe Jardín Juárez s/n. Teléfono 9.23.20.89 Guadalupe, Zacatecas

colección de arte virreinal

Museo «Francisco Goitia» Gral. Enrique Estrada 102 Col. Sierra de Álica. Teléfono 9.22.02.11

colección de arte contemporáneo

Museo «Toma de Zacatecas» Explanada. Cerro de La Bufa s/n Teléfono 9.22.80.66

colección sobre la revolución mexicana

Museo de Arte Abstracto «Manuel Felguérez» Colón esquina Seminario. Centro Histórico Teléfono 9.24.37.05

colección de arte abstracto

Museo Zacatecano Dr. Hierro 301. Centro Histórico Teléfono 9.22.65.80

colección de arte huichol y popular

Museo «Pedro Coronel» Plaza de Santo Domingo s/n Centro Histórico. Teléfono 9.22.80.21

colección de arte universal

Museo «Rafael Coronel» Ex Convento de San Francisco s/n Centro Histórico. Teléfono 9.24.21.60

colección de arte popular mexicano

Museo Zig–Zag Calzada Reyes Heroles 100 (antes pemex) Teléfono 9.21.02.15

centro interactivo de ciencias

Museo de la Botica y la Medicina en Zacatecas Donato Guerra 215. Centro Teléfono 9.24.04.24

promoción de la medicina tradicional

Museo Arqueológico La Quemada Carretera 54, km. 45 Teléfono (044) 492.103.78.67

colección prehispánica y zona arqueológica

Galería Episcopal Tacuba 220. Centro Histórico Teléfono 9.24.43.07

colección de arte sacro

Irma Valerio Galerías Fernando Villalpando 212 Centro Histórico. Teléfono 9.24.37.77

venta de arte contemporáneo

Galería «Arroyo de la Plata» Gómez Farías esquina Dr. Hierro Centro Histórico. Teléfono 9.22.29.01

venta de arte contemporáneo

Galería Antigua de Madrueño González Ortega 508. Centro Teléfono: 9.25.49.94

fomento de las artes plásticas y venta de arte

Teatro «Ramón López Velarde» Roberto Cabral del Hoyo s/n Fraccionamiento dif. Teléfono 9.22.48.60 proyección de eventos culturales

Teatro del imss Alameda 45. Centro Histórico Teléfono 9.22.63.73

proyección de eventos culturales

Teatro «Fernando Calderón» Hidalgo 501. Centro Histórico Teléfono 9.22.86.20

proyección de eventos culturales

Librería André–A Gómez Farías 113. Centro Histórico Teléfono 9.24.22.92

venta de libros y revistas

Librería Universal El Sótano

Hidalgo 109. Centro Histórico Rayón 109. Centro Histórico

Teléfono 9.24.12.40 Teléfono 9.22.55.46 y 9.22.49.12

venta de libros y revistas centro de multimedios

Librería Universitaria Fototeca del Estado

Allende. Pasaje comercial, local 15 Calle Fernando Villalpando 406

Centro Histórico. Teléfono 9.22.98.79 Centro Histórico. Teléfono 9.24.20.15

venta de libros y revistas conservación y exhibición de obra

Instituto de Cultura de Guadalupe Ciudadela del Arte

Jardín Juárez s/n. Guadalupe, Zacatecas Dr. Hierro 303. Centro Histórico

Teléfono 9.23.27.82 Teléfono 9.25.51.85

administración pública espacio para la promoción cultural

Instituto Zacatecano de Cultura Librería Educal

Lomas del Calvario 105. Col. Díaz Ordaz Colón esquina Seminario

Teléfono 9.22.21.84 y 9.22.67.56 Centro. Teléfono 9.22.41.36

administración pública venta de libros y revistas

Secretaría de Turismo Biblioteca «Mauricio Magdaleno»

Hidalgo 403. Centro Histórico Complejo «Quebradilla»

Teléfonos 9.24.40.47 y 9.24.03.93 Teléfono 9.24.05.62

administración pública consulta gratuita de libros

Centro Cultural Universitario Biblioteca «Roberto Cabral del Hoyo»

Alameda 414. Centro Histórico Tacuba 201. Centro Histórico

Teléfonos 9.22.97.17 y 9.25.14.78 Teléfono 9.24.45.46

enseñanza de las artes consulta gratuita de libros

Antiguo Templo de San Agustín Centro de la Gráfica de Zacatecas

Plazuela Miguel Auza esq. San Agustín Calle Aldama 101–a. Centro Histórico

Teléfono 9.22.80.63 Teléfono 9.25.54.26

espacio para la promoción cultural centro de formación artística

Casa Municipal de Cultura Instituto de Desarrollo Artesanal

Plaza Independencia 100 Plazuela de Miguel Auza 614

Centro Histórico. Teléfono 9.22.36.91 Centro Histórico. Teléfono 9.24.37.23

espacio para la promoción cultural exhibición y venta de artesanía regional

Alianza Francesa Archivo Histórico de Guadalupe

Fernando Villalpando 404 Calle Independencia 390

Centro Histórico. Teléfono 9.24.03.48

Cierra el grupo polaco KTO el Séptimo Festival Internacional de Teatro de Calle

Cierra el grupo polaco KTO el Séptimo

Festival Internacional de Teatro de Calle



A pesar de que el cielo zacatecano amenazó con una intensa lluvia, eso no fue impedimento para la presentación de “La Fragancia del Tiempo” cuya historia aborda escenas del pensamiento infantil.

Entre la oscuridad de la noche, melódicas notas se escucharon en la explanada de la Plaza de Armas, las cuales hacían alusión a momentos maravillosos de la infancia, mismos que se vieron interrumpidos por el sonido de cuervos que rondaban el lugar.

Risas de los niños, que paseaban en bicicleta o simplemente que realizaban travesuras en el lugar, fueron algunas de las escenas que pudieron presenciar los zacatecanos durante la trama.

“La Fragancia del Tiempo” es una historia contada poéticamente desde el pensamiento de un pequeño, la cual es inspiración de las experiencias de la infancia del autor Hugo Claus, y el director Emil Zegadlowicz.

Como en toda historia, existió emoción hasta llegar al suspenso creado por los protagonistas de la obra, quienes en su actuación narraron lo acontecido en un pueblo de Polonia hacia los años veintes y treintas.

En el maravilloso espectáculo, además de la sugerente trama, la música de Tchaikovski, interpretada por los actores fue un elemento importante para el desarrollo de la historia.

La compañía teatral KTO de Polonia hizo posible que los zacatecanos y extranjeros disfrutaran al máximo cada escena, las cuales se han presentado en Francia, Alemania, Holanda, Italia, Ucrania, Brasil, Túnez y Corea.

KTO se fundó en Polonia por un grupo de estudiantes graduados de la Universidad Jagiellonian de Cracovia en 1985, tiempo en el cual produjo “El jardín de las delicias” para Teatro de Calle.

Julia Amador / IMAGEN – http://www.imagenzac.com.mx/2008/10/26/festival4.htm

Videos – XIV Congreso y Campeonato Nacional Charro Zacatecas 2008

Videos – XIV Congreso y Campeonato Nacional Charro Zacatecas 2008

Videos Cortesia de Alejandro Ramos

Videos de la cena de ignauguracion del XIV Congreso y Campeonato Nacional Charro Zacatecas 2008