Las fiestas de septiembre en Zacatecas

El día 8 de septiembre se llevan a cabo dos celebraciones: el descubrimiento de las minas de los zacatecos acaecido en 1546 y las fiestas religiosas de la Natividad de la Virgen María y de la patrona de la ciudad, Nuestra Señora de los Zacatecas. Esta advocación mariana fue instituida por el monarca español Felipe II, mediante una inserción que hizo al respecto en la real provisión en la que otorgó a las Minas de los Zacatecas el título de Ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas, firmada el 17 de octubre de 1585.
Esta ciudad también cuenta con el patronazgo y protectorado de la Virgen bajo la advocación de Nuestra Señora del Patrocinio. Esta devoción fue promovida en España y sus dominios por el rey Felipe IV, en la primera mitad del siglo XVII. Este monarca logró que el Papa Alejandro VII instituyera una festividad mariana bajo esta advocación mediante un decreto del 10 de octubre de 1655. Aunque la fiesta debía celebrarse el segundo domingo de noviembre, los zacatecanos lograron trasladarla al 15 de septiembre, a fuerza de costumbre, para completar el ciclo de las celebraciones en la octava de la fiesta de Nuestra Señora de los Zacatecas.

Con el fin del virreinato y el inicio de una nueva etapa en la historia de Zacatecas, un nuevo festejo septembrino se incorporaría a la agenda de los zacatecanos de principios del siglo XIX, mientras otros –de tradición virreinal-, perderían vigencia como fue el caso de la saca del pendón del día 8 de septiembre.

En los primeros años del siglo XIX, vendrían tiempos difíciles para la Nueva España y para Zacatecas. Todo comenzó aquella madrugada del 16 de septiembre de 1810, cuando el cura del pueblo de Dolores, Miguel Hidalgo y Costilla inició el movimiento armado de Independencia. Fue ahí donde fue encendida la mecha de una guerra sangrienta que duró poco más de una larga década y que trajo como consecuencia el fin del dominio español. “A México le había llegado su tiempo de nacer y lo hizo en forma dolorosa: de 1810 a 1821 la nación sufrió unas 844 acciones de guerra y murieron entre seiscientas mil y un millón de personas. El país fue devastado, la población sufrió padecimientos sin fin, los pueblos y familias se dividieron, los ejes de la vida novohispana, el altar y el trono se dislocaron para siempre”.

Durante este proceso participaron zacatecanos, verdaderos ejemplos de valentía, generosidad, arrojo y patriotismo que lucharon por la causa insurgente, aún a costa de sus vidas: el doctor José María Cos, Víctor Rosales, José María Mercado, Daniel Camarena, entre muchos otros. Finalmente, en septiembre de 1821, tuvo lugar la consumación de la guerra de Independencia.

Prácticamente, en casi todos los pueblos de México fue motivo de celebración anual este último acontecimiento, es decir, el logro de la Independencia y el nacimiento de un nuevo país. Las conmemoraciones de El Grito de Hidalgo en Dolores vinieron después. El general Ignacio Rayón organizó una ceremonia de celebración del aniversario el 16 de septiembre de 1812, en Huichapan, en la que se descargó artillería, se hicieron sonar las campanas y se leyó una proclama redactada por Andrés Quintana Roo. Un año después hizo lo propio José María Morelos en Oaxaca. El 1 de marzo de 1822, El Congreso Constituyente declaró fiesta nacional el día 16 de septiembre. La declaración se ratificó el 27 de noviembre de 1824.

Desde los primeros años del periodo independiente fue celebrado en Zacatecas el día 16 de septiembre de cada año. Hay quienes dicen que la celebración del día 15, es decir, la famosa “noche del grito”, en la que autoridades políticas de los municipios, de los estados y de la Nación arengan a las masas, recordando a los héroes de la Independencia, fue instituida por el presidente Porfirio Díaz, a finales del siglo XIX, porque coincidía con su cumpleaños. Esta afirmación insinúa de algún modo que anteriormente sólo se festejaba el día 16 de septiembre y que a partir de la iniciativa de don Porfirio sería festejado también el día 15. Sin embargo, es inexacta dicha afirmación. Al menos, en archivos históricos de Zacatecas, existen documentos que nos revelan que los zacatecanos de mediados del siglo XIX ya celebraban ambos días, el 15 y el 16 de septiembre de cada año. Dicho de otra forma, festejan el “mero día” y la víspera, como se venía haciendo en las festividades cívicas, pero sobre todo, religiosas.

Para finales del siglo XIX y principios del XX, la ceremonia del “grito” se llevaba a cabo en el teatro Fernando Calderón. Posteriormente, hacia los años cuarentas, sería trasladada al palacio de gobierno desde cuyo balcón central, el gobernador del estado en turno, vitorea a los héroes que nos dieron Patria y Libertad.

Y de esta manera llegamos al final de este artículo que entregamos en tres porciones a nuestros amables lectores. Nuestra intención fue darles a conocer de manera sucinta, algunos datos relacionados con las fiestas matrias y con las fiestas patrias que los zacatecanos celebramos cada año… en este mes donde nos sentimos todavía más mexicanos y más zacatecanos. Felices fiestas…

* Cronista vitalicio de Zacatecas.

Manuel GONZÁLEZ RAMÍREZ / OEM
www.elsoldezacatecas.com.mx

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