El personal desempleado de la empresa Barry de Zacatecas iniciaron la mañana de ayer el cobro de sus respectivas indemnizaciones, en las cuales la empresa hizo el pago de algunas de las prestaciones a las cuales tenían derecho las personas despedidas, más sin embargo, hay incertidumbre, desconcierto y carencia de conocimiento para saber sí se apoyarán con nuevas fuentes de trabajo.
La afectación de las fuentes laborales que se suprimieron con el cierre de la empresa Barry de Zacatecas pusieron en una situación muy difícil y comprometida a las mujeres, que son prácticamente el 97 por ciento del total de los empleados de este centro de trabajo, donde predominan madres solteras, divorciadas y madres de familia provenientes de comunidades rurales de los Municipios alternos a Guadalupe.
En las afueras de la empresa, donde se observaban grandes filas de mujeres y hombres que acudieron al llamado hecho de parte de las autoridades, a fin de poder cobrar sus indemnizaciones, fue visible los rostros de preocupación y temor que muchas de las mujeres que ahí laboraban expresaban y que de entrada algunas de ellas se preguntaban en forma interna ¿dónde voy a trabajar ahora? Lo que en muchos de los casos quedo en el aire sin respuesta.
Juana Montelongo Lozano, empleada con 7 años de antigüedad y 46 años de edad, fue de las que mayor temor mostraron por la situación, al señalar que el problema para ellas se complica con la situación de la edad laboral, que una vez que finalizan en este trabajo, es muy difícil para ellas poder conseguir una nueva fuente de trabajo.
La mujer que congregaba a un amplio número de mujeres, todas ellas madres e hijas de familia, expresó "es una situación de incertidumbre y angustia y más aún que como persona mayor nos hemos quedado sin empleo, y existen muchas madres solteras aquí, y también en muchos de los casos son el propio sostén de su casa, mujeres abandonadas por los maridos que se fueron a los Estados Unidos y que ellas debieron de entrar a trabajar".
"Por lo que muchas de ellas son madres de familia y tienen que trabajar para poder llevar el sostén a su familia, hay angustia en muchas de las mujeres mayores porque no es fácil encontrar trabajo, precisamente por la edad, pues donde llega una a pedirlo le preguntan la edad y esto vienen a ser un impedimento", señalo.
Por su parte, la jovencita María Esther Estefanía Rentería Sánchez, de la comunidad de La Presilla, Genaro Codina, quien recientemente perdiera a su padre, quien llevaba el sostén de su hogar y al morir les dejara a ella y a su hermana Verónica de los mismos apellidos la responsabilidad, externó de su situación personal, "el cierre de la empresa pone a mi familia en una situación muy difícil porque ni modo de que mi madre salga a trabajar, pues hay más hermanos y a todos se les deben de apoyar con los gastos de la casa, como alimentos, vestido, útiles escolares y otros".
La señora María del Roció Martínez, de la capital del Estado, reflejó sus temores en torno de lo que pasará con las prestaciones a las cuales tenían acceso, como el caso de las guarderías y que ahora con el cierre de la empresa afrontarán dificultades, aquí la mujer temerosa, refrendo el comentario de la necesidad de contar con el trabajo, y sin duda de la guardería, dado que ahora ya no cuentan con ningún apoyo.
Aquilina Martínez Esquivel, madre de familia de 9 hijos, originaria de la cabecera municipal de Genaro Codina, al igual que Ana Ursula Hernández Torres de la misma ciudad, quienes contribuyen en ambos casos a la manutención de sus respectivos hogares no ocultaron su temor de no contar con un empleo, y más aún de que en la empresa de Barry tenían 2 y 5 años de laborar permanentemente, por lo que ahora al estar en la indefensión laboral, pugnan y piden a las autoridades que pongan manos a la obra a favor de aquellas mujeres que no cuentan con las oportunidades y se les brinden apoyos para poder contar con una fuente de empleo para seguir llevando el recursos económico a sus hogares.
IMPACTO NEGATIVO EN 10 COMUNIDADES DE 5 MUNICIPIOS
El cierre definitivo de la empresa Barry de Zacatecas dejó en una situación comprometida a mujeres y hombres que día a día, por la paga de menos de 400 pesos por semana, acudían a este centro laboral del parque industrial de Guadalupe.
Los Municipios que aportaban a las mujeres y hombres, 350 en total, que integraban la planta laboral de esta empresa, provienen de las comunidades de Genaro Codina, La Presilla, Guadalupe, Zacatecas, San José de la Era, Tacoaleche, Zóquite, Cieneguitas, Ojo de Agua, la Zacatecana, San Jerónimo y otras que resentirán la situación económica derivada del cierre de esta empresa.
Por: Raúl PINEDO / OEM – www.elsoldezacatecas.com.mx





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